Los asistentes a la charla ofrecida por ChileProveedores a un grupo de socios estaban cautivados por el orador cuya temática de base, el perfil del emprendedor, dista bastante de lo que comúnmente se piensa y se opina.
Andrés Jara es director ejecutivo de Empretec, el referente más reconocido, completo y profesional de servicios integrados para la formación de emprendedores y el desarrollo empresarial del país. Concreto y claro a la hora de referirse a las condiciones que son indispensables cumplir para llamarse emprendedor a cabalidad, Jara defició los conceptos.
“Hay dos maneras de entender el emprendimiento – explicó Jara - Una manera se refiere simplemente a aquel acto de iniciar algo. La otra manera es ver el emprendimiento como la actitud y rasgos de personalidad que permiten ser exitosos. La única manera exitosa es que uno se desarrolle, que adquiera ciertos comportamientos, comportamientos que permiten ser exitosos en cualquier cosa que inicien. En buenas cuentas, se trata del desarrollo interno de las personas.El espíritu emprendedor no es más que la comprobación de que las personas que desarrollan ciertas conductas y poseen ciertos rasgos de personalidad son más exitosas en los proyectos que inician y sobre todo en los proyectos personales. Podemos decir que es un tema personal, relacionado con la parte íntima de las personas”.
Jara aseguró que en temas de emprendimiento no hay ciencia alguna, sí una serie de factores medibles cuya comprobación da buena idea de cuán emprendedor se es y cuánto éxito es posible esperar en el emprendimiento.
“En las Naciones Unidas –prosiguió - existe un instrumento que mide el potencial emprendedor que tienen las personas. Efectivamente, en el tiempo, aquellas empresas que se sostienen vigentes presentan una unidad entre el perfil de las personas y los proyectos que ellos inician sostenidos más allá de tres o cinco años. Obvio que un emprendedor tiene fracasos, pero el perfil está más vinculado a la persistencia y a la búsqueda de información y oportunidades, es decir una historia de emprendimiento. Se ha comprobado que de familias de buenos empresarios Pime salen hijos y nietos que son más capaces que lo común para poder armar empresas y ser exitosos. El perfil se traduce en rasgos familiares, rasgos culturales que se traspasan de generación en generación”.
Cultura Pública
Jara manifestó que en el ámbito del Estado se pueden presentar condiciones y tendencias contrarias al emprendimiento.
“Hago una distinción. ¿Cómo el estado y la empresa privada pueden ser contrarios al emprendimiento? - señaló Jara- pueden serlo, pero contrarias en el sentido de que no siempre se generan las condiciones básicas para que esas personas con rasgos emprendedores tengan las oportunidades en la práctica para armar una empresa en 5 días y no 25, u obtengan los recursos desde la banca para no emplear su propio patrimonio, o poder asociarse con otros emprendedores sin problemas. Me refiero a que el entorno legal, económico y social les apoye con el emprendimiento. En Chile en este ámbito tenemos dificultades; en otros países comparativamente se apoya más y se cree más en el emprendimiento”.
Jara acotó que en Chile hoy en día, y especialmente en el mercado público, se vive un proceso que es clave: La selección natural de los emprendedores.
“El tema de hoy es la selección de los emprendedores – recalcó el director ejecutivo de Empretec - una buena idea no es garantía de éxito. En la selección van a aquedar personas fuera y debemos estar dispuestos para la selección. Un emprendedor debe ser autocrítico, si no están dadas las condiciones para él debe poder reconocerlo. Ha de cuestionarse planteándose preguntas como: ¿Yo tendré las condiciones, por qué la gente no me apoya a mí, por qué se me cierran las puertas?”.
Jara es optimista respecto de las posibilidades de los emprendedores en el mercado público.
“El mercado público tiene una gran oportunidad – concluyó – está en contacto con una gran masa de empresarios y por la gran cantidad de proveedores pequeños existe un amplio espacio de selección para elegir a los mejores, potenciarlos, y emplear esas experiencias demostrativas para los más pequeños”.