Más de 200 funcionarios se capacitan en gestión contractual íntegra y debida diligencia
En la actividad se abordaron principios de integridad y herramientas concretas para prevenir riesgos en la ejecución de contratos públicos.

Este martes 23 de junio se realizó el taller online “Gestión contractual íntegra y debida diligencia en compras públicas”, instancia que reunió a más de 200 funcionarias y funcionarios para fortalecer sus capacidades en la administración de contratos.
La actividad se enmarca en el programa Planes de Apoyo en Probidad y Transparencia 2026, que desarrolla ChileCompra junto a 42 organismos públicos, incluyendo municipios, corporaciones municipales, servicios de salud y entidades del gobierno central.
El taller tuvo como objetivo reforzar la correcta ejecución de los contratos públicos asegurando que los bienes y servicios adquiridos se entreguen oportunamente, con la calidad comprometida y respetando las condiciones de pago a proveedores.
Durante la jornada expusieron Juan Cristóbal Moreno, jefe del Observatorio ChileCompra; Belén Mendoza, abogada del Departamento de Fiscalía; Katherine Cifuentes, analista de Gestión de Contratos; y Pablo Ferrada, analista del Observatorio, quienes entregaron herramientas prácticas para fortalecer la transparencia y prevenir errores en la ejecución de contratos.
La capacitación destacó que la gestión contractual es una fase crítica del ciclo de compra pública, ya que en ella se materializan los compromisos asumidos, se resguarda el uso de recursos públicos y se asegura el cumplimiento del interés institucional.
Principios de integridad y medidas para prevenir irregularidades
Entre los principales contenidos abordados durante la jornada, se destacó la necesidad de que la ejecución contractual esté guiada por principios como la probidad, transparencia, trazabilidad, responsabilidad e igualdad de trato, junto con el estricto apego a las bases y condiciones del contrato.
Asimismo, se presentaron diversas acciones concretas para mitigar riesgos e irregularidades, entre ellas:
- Designar formalmente un administrador de contrato y delimitar funciones.
- Mantener un expediente contractual completo y actualizado, con todos los respaldos.
- Registrar de manera sistemática las comunicaciones y decisiones relevantes.
- Controlar plazos, entregables, pagos y garantías mediante herramientas de seguimiento.
- Aplicar oportunamente medidas frente a incumplimientos, resguardando el debido proceso.
- Verificar el cumplimiento antes de autorizar pagos y evitar desembolsos sin respaldo.
También se enfatizó el rol de la debida diligencia, entendida como la adopción de medidas oportunas y documentadas para identificar, prevenir y responder a riesgos durante toda la ejecución contractual, incluyendo la detección temprana de incumplimientos y la correcta gestión de modificaciones, renovaciones y cierre de contratos.
